miércoles, 28 de octubre de 2009

Hasta que se ponga el sol


Corría el año 94, cuando con amigos nos enteramos por un boca en boca que el mismísimo Pappo tocaba en un bar de Lanús. Pappo fué, es y será uno de los primeros artistas a los que citan las bandas que comienzan a tocar rock. Sus canciones son simples de sacar de oído, como para armarse de un primer repertorio para ensayar. Pero cabe decir, que más allá de esto, y como dirían los Ratones Paranóicos, nadie lo hacía como Él.
Ese día que fuimos a verlo, llegamos tempranísimo al lugar en cuestión. Supuestamente Pappo tocaba a las 11 de la noche. Ingenuos nosotros, caímos 10:45 PM, como para no quedarnos afuera. Esperamos como 4 o 5 horas hasta que viniera nuestro ídolo. En ese interín, varias cosas pasaron por nuestras cabezas. Desde temor por que algo nos sucediera, ya que se decía que en los recitales de Pappo rompían todo, hasta de pensar si realmente el Carpo subiría al escenario esa noche.
El tipo cayó como a las 3 y media, 4 de la mañana y nos voló la cabeza. Acompañado de amigos que, para nosotros que comenzábamos a conocer la historia del Rock Argentino, eran algo así como estrellas mundiales. Alejandro Medina de Manal, Boff de Riff y otros músicos de gran calidad. Era como estar en los años 70, cuando todo se estaba gestando, y cuando Pappo's Blues brindaba shows demoledores y discos que contenían canciones increíbles que aún hoy siguen sonando en bares, recitales y salas de ensayo.
Recuerdo que el escenario del lugar era alto y estaba de espaldas a la calle. Con lo cual mientras Pappo tocaba, podíamos ver que pasaba afuera. Y es esa imagen que nunca voy a olvidar. La de Pappo y su guitarra juntos hasta el amanecer.





1 comentario: